En el modelo más desarrollado en Oriente, al conjunto de aquellos pensamientos e interpretaciones de la mente que consideramos nuestra identidad, podríamos llamarlo mente egóica o simplemente ego porque relacionan siempre lo percibido con un cuerpo determinado y con la historia de ese cuerpo, que considera con vida independiente de todo lo que percibe. También podríamos llamarlo pequeña consciencia o pequeño yo en contraste con la Gran Consciencia que no se liga solo a un cuerpo determinado y su historia.

Enfocarse en la historia de un cuerpo determinado con un nombre y un rol social no representa ningún problema si somos conscientes de que existen infinitas percepciones alternativas a la idea de un ego-identidad que en un momento dado quedan borrosas en un segundo plano, pero que al momento siguiente pueden pasar a primer plano sin la interposición del filtro del ego, es decir, sin que haya nadie que se atribuya esas percepciones..

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