El Horizonte y el Ser

El horizonte no puede "alcanzarse" en otro sitio ni en otro momento que este.

El horizonte se "alcanza" contemplando, no caminando.

Los deseos son como el horizonte: por mucho que te acerques, siempre queda más camino por recorrer.

En la conciencia, el horizonte no está más lejos que mis pies.