“Pues hasta ahora no perdura en nosotros la infancia, sino un defecto mayor, la mentalidad infantil”

(Séneca, 2001: I, 11)

 

En la primera infancia, el mundo no es visto como exterior, pasada esta etapa imaginamos el mundo. Ahora, en la etapa adulta, puede haber llegado la hora de ver el mundo solo como es, sin imaginarlo, sin adornos, sin creencias, sin aceptar los argumentos de autoridad. DE todos modos, podemos incluir en esta visión la creencia en la separación aparente del mundo. La vida es, sencillamente. lo que soy, sin capas que me oculten ¡Sin escondites detrás de los conocimientos ajenos!

La realidad es desde donde se ve la fantasía ¡Sin a-sentarnos en las “propias” opiniones! ¡La verdad no es tu opinión, sino lo que, simplemente, sucede!

Aunque es verdad que puedes tener una opinión, la verdad no es su contenido sino el hecho, más básico, de que estás “teniendo una opinión”.

La verdad no es si la letra correcta es la M o la W sino que ambos están observando e interpretando un fenómeno.

Lo que estoy imaginando no es lo que está ocurriendo. Lo que estoy recordando no es lo que está ocurriendo. Lo que está ocurriendo es que estoy imaginando o que estoy recordando cuando eso es lo que está ocurriendo.

 

“No busques la verdad; sólo cesa de atesorar opiniones”.

Seng Tsang , autor de un antiguo poema titulado Hsin Sin Ming, que incluye los anteriores versos.

 

La verdad no está tallada en piedra

¿Es verdad el siguiente enunciado sólo por la autoridad que le confiere el estar tallado en piedra?

Labor omnia vincit. Una frase latina que significa Trabajo lo conquista todo. Textos grabados

¡Claro que no!

La verdad no está tallada en piedra, ni dibujada en la arena,
ni siquiera espumando en el agua.
Es intangible e impensable.

¿Entonces las cosas que pasan en la vida cotidiana y la ciencia son mentiras?

 Si no haces ninguna discriminación entre burdo y sutil, no te tentarán el prejuicio y la opinión.

Seng Tsang , autor de un antiguo poema titulado Hsin Sin Ming, que incluye los anteriores versos.

No es preciso saber más de lo que, de forma práctica, necesito ¿Con qué mínimos conocimientos puedo vivir? Conocer es lo que me separa, aparentemente, de la vida cuando intento conocer más de lo que necesito conocer en cada momento.

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